¿Cómo funciona un detector de movimiento?

A veces, cuando estamos de compras y queremos entrar en un comercio se nos abren de forma mágica sus puertas dejándonos acceder a ellos, algo que ya se ha convertido en algo muy común pero que tiene que ver con una tecnología que puede reportarnos muchos beneficios.
Pero, lógicamente, no hay magia en ello, se trata, sin duda, de un sensor de movimiento, lo que realmente activa el mecanismo. Este detecta la presencia de un elemento en movimiento intercediendo en su campo de visión y reacciona ofreciendo una orden que desliza la puerta de cristal para permitirnos entrar al comercio.
Del mismo modo, un sensor de movimiento se utiliza en muchos otros ámbitos para percibir por ejemplo cambios en los accesos en circuitos cerrados de televisión, así como en detección de alarmas de seguridad, el caso que hoy nos ocupa.


Los detectores de movimientos y los sistemas de seguridad
¿Pero cómo actúan verdaderamente entonces estos sensores? El detector de movimiento, es un tipo de detector de presencia que se puede encontrar en innumerables sistemas eléctricos orientados a la domótica, así como en sistemas de seguridad. Se encarga de mantener bajo observación una zona de vigilancia que, al identificar un movimiento y alterarse, ofrece una respuesta determinada previamente programada, bien sea desencadenar un movimiento, hacer sonar un dispositivo o, incluso, alertar a un vigilante.

En el caso de un sistema de alarma, el detector de movimiento constituye uno de los principales motores del sistema, puesto que se encarga de asegurar la protección de zonas amplias con accesos que no son controlados a través de otros detectores con sensores de contacto o detección de golpes.


Tipos de detectores de movimiento.
A la vez que la tecnología ha progresado estos detectores han mejorado su desarrollo, que ahora los hace de menor tamaño y los dota de una sensibilidad más controlable que se traduce en una significativa reducción en los falsos avisos originados, por ejemplo, por animales de compañía.

Podremos encontrar distintos tipos de detectores de movimiento dependiendo de la tecnología que utilicen para la detección, pero principalmente diferenciaremos dos al hacer referencia a su emisión y/o recepción de energía.

  1. detectores de movimiento pasivo
  2. detectores de movimiento activo
  3. También podremos clasificarlos dependiendo de su zona de instalación en aptos para instalación interior y exterior. Los detectores de movimiento interiores están sujetos a una estricta normativa, y los exteriores deben ser estancos y son menos fiables pues en muchos casos ofrecen problemas por falsos avisos procedentes de agentes externos como el viento o a animales en libertad.

Detectores de movimiento pasivo
Son los detectores que más se utilizan en alarmas domésticas o en negocios. Se les llama pasivos o PIR (según sus siglas en inglés “passive infrared sensor”) pues no utilizan ningún tipo de energía emitida para su funcionamiento, sino que reciben la radiación infrarroja para detectar las variaciones de energía del espacio. Es al considerar un cambio brusco de movimiento o calor cuando se activan y desencadenan otras acciones. Cualquier ser vivo emite energía infrarroja procedente de su calor, pero la de humanos y animales principalmente, estará entre los 9 a 10 micrómetros, y los detectores de movimiento pasivo reconocen cualquier fuente que esté entre los 8 y 12 micrómetros. Por ello, al detectar variaciones rápidas o grandes en la distribución de la energía infrarroja emitida el sensor hace saltar la alarma.

Los sistemas de Alarma de Sector Alarm disponen de detectores con sensores de movimiento pasivos infrarrojos de última generación, que aumenta fiabilidad en la detención de intrusos y evita falsas alarmas.

Sensor de movimiento activo
El sensor de movimiento activo emite energía, y de ahí también su nombre. Funciona a través del envío de ondas ultrasónicas y un detector doppler para medir su recepción. Dichas ondas constituirán para el dispositivo un patrón de referencia, de forma que al emitir una señal determinada y recibir otra distinta, el sistema de detecta una irregularidad y activa la alarma, ejecutando la orden para la que esté programada su respuesta.

Podremos encontrar varios tipos de sensores activos como

  • Sensor de movimiento por microondas
  • Sensor de movimiento por vibración
  • Sensor de movimiento por ultrasonidos
  • Sensor de movimiento reflexivo
  • Además de todos los anteriores podemos encontrar tecnología dual, que combinan el funcionamiento de ambos tipos de receptores.

Aunque en general se trata de sensores que se utilizan en distintos entornos, no son instalados normalmente en hogares y negocios, puesto que ofrecen más número de falsas alarmas y generan con ello a veces más molestias que beneficios para los propietarios.

Por último, distinguiremos también otro tipo de sensor muy utilizados en domótica y no en seguridad. Se trata de los sensores crepusculares o sensores de luz, que detectan un exceso o defecto en la iluminación en un espacio.

Como hemos comprobado, un sensor de movimiento puede tener muy distintos usos y todos ellos de gran beneficio para nosotros. En domótica pueden optimizar iluminación o ayudar a detectar la mejor forma de actuar en climatización o ventilación, y en seguridad podemos usarlos tanto para proteger nuestro hogar o negocio como también en algunos casos para evitar accidentes al impedir el acceso de algunos individuos a espacios peligrosos. Todo un logro que de la tecnología al servicio de nuestro bienestar.