El infierno de los Hokholt, vivir la ocupación de una segunda residencia desde el extranjero.

La familia Hokholt ha estado luchando durante más de un año para recuperar su vivienda okupada, una residencia familiar en Torre del Mar, Málaga, que pasó de ser para ellos un paraíso a significar todo un infierno y una larga batalla legal. - “Es horrible. Todo está prácticamente destruido”

Hace poco los ocupantes han abandonado el que para ellos era su segundo hogar, pero la sensación al recuperarlo no ha resultado realmente una victoria, puesto que el desgaste emocional por el que han pasado y el estado en el que ha quedado la vivienda sigue significando para ellos un violento ultraje.

  • “Los ocupantes han destruido gran parte de la casa a propósito y se han llevado todos los enseres de valor. Estábamos preparados mentalmente, pero es peor de lo que temíamos”

 Además del robo de todos los aparatos eléctricos, los ocupas destrozaron la vivienda entera, incluido todo el mobiliario, las tuberías y sanitarios e incluso llegando a dejar las paredes quemadas.

- Me temo que las lesiones son peores en realidad de lo que podemos ver en las imágenes, escribe el abogado en un correo electrónico.

La familia noruega aún no ha podido viajar hasta su casa de vacaciones debido a la actual pandemia, por lo que hasta ahora solo han visto el resultado de un año de ocupación a través de las fotografías, que les ha enviado su abogado español.

 

Un suceso nunca previsto

Jørn Hokholt y su familia nunca se hubieran imaginado que la que había sido su casa familiar de veraneo en el sur de España podría ser usurpada tan fácilmente por unos desconocidos, quedando ellos indefensos ante similar injusticia, según nos cuenta la revista noruega NRK en su artículo sobre ocupación ilegal en España.

Su “Casa Elsa”, tal y como los Hokholt llamaban a su hogar de veraneo, fue okupada inesperadamente hace algo más de un año, y desde entonces la familia ha estado sumida en un problema que ha ido mucho más allá de lo económico.

Según el Instituto Central de Estadística de España (INE), en 2019 se ocuparon más de 83.000 viviendas. Se estima que la cifra aumenta en torno al seis por ciento anual, pero el problema se ha agravado aún más en los últimos 6 meses con las circunstancias actuales.

Para el propietario de un hogar en el extranjero, que desconoce toda la información referente a ocupación y procesos legales cuando realiza una compra, este tipo de procesos imprevistos se convierte en un verdadero problema, al que se añade normalmente la distancia y problema del idioma en muchos casos.

 

La protección del lado inesperado

Para una familia noruega, la forma en la que las leyes españolas protegen al okupa son una ingrata sorpresa, sin duda.

 En España, si la ocupación de una propiedad que no es la primera vivienda ha tenido lugar hace más de 48 horas sin que se haya contactado a la policía, los ocupantes no pueden ser desalojados sin una sentencia.Puede tratarse de una persona sin recursos, pero también existen multitud de redes criminales que se aprovechan de la ley, que trata de amparar constitucionalmente el derecho a un lugar para vivir con el fin de proteger a los primeros. 

  • “No tengo palabras para la frustración que hemos sentido. La privacidad en España es para los ocupantes y no para nosotros”

Es por ello, que, una de las principales medidas de seguridad a tomar en nuestro país para proteger nuestras viviendas es siempre la contratación de un sistema de alarma con conexión 24hs a Central Receptora de Alarmas. En caso de ocupación la alarma salta e inmediatamente y la central avisa a Policía, que inmediatamente procede a desocupar la vivienda.

Afortunadamente las cosas también están cambiando poco a poco, y hace tan solo unas semanas, se emitió una orden judicial que indica que los ocupantes ya pueden ser desalojados antes de que el caso haya llegado al tribunal si los ocupantes no pueden probar que viven allí.  Esta orden parece iniciar un cambio muy reclamado por los propietarios que se sienten muy desprotegidos. Durante el último año, y sobre todo a partir de la pandemia del Covid-19, se ha prestado mucha más atención al asunto, puesto que se ha producido un fuerte aumento de casos. En estos casos, muchos propietarios extranjeros también intentan recurrir a su legislación, pero al tratarse de una vivienda en España el derecho privado del país de origen del propietario no puede hacer nada en el extranjero. 

 

Sin cobertura del seguro

Pero no solo la desprotección ha sido cosa legal para ellos, sino que por parte del seguro del hogar también ha significado una gran decepción.

-          “Estamos hablando de varios cientos de miles de coronas. Apenas puedo soportar pensar en ello” dice Jørn Hokholt.

Jørn nunca hubiera imaginado que, aunque hubiera contratado un buen seguro para su hogar, en un caso como este las cláusulas de las que disponía proporcionaban al seguro la capacidad de no responsabilizarse de los problemas originados por la ocupación.

-          “Este es un fenómeno muy común en España, las compañías de seguros tienen en cuenta que esto pueda suceder y tienen sus reservas para ello. Pensábamos que estábamos bien asegurados, pero resultó no ser así.” dice Hokholt.

Es por ello, que, al contratar un seguro para el hogar, también es recomendable observar en detalle las coberturas por el robo, los daños sufridos, así como del proceso legal a llevar a cabo.

 

Un futuro aún incierto

Tras la recuperación de su hogar, la familia Hokholt tiene mucho trabajo por delante para que la casa vuelva al estado en que estaba.  Según calculan estos daños han ascendido a más de 700.000 coronas noruegas, lo que significa más de 60.000€, pero creen que el importe aumentará mucho una vez se entre en detalle tras su visita. Uno de los principales miedos de los Hokholt era, sin duda, que la casa volviese a ser ocupada hasta que puedan asegurarla como es debido, por lo que una de las principales medidas que ha tomado ha sido la contratación de un sistema de alarma con Sector Alarm, de tal modo que pueden monitorizar el estado de su vivienda desde su propio móvil. Su plan por el momento en comenzar pronto los trabajos de reforma para reparar todos daños de la casa, aunque también se plantean vender la vivienda más adelante, ya que ahora no es una buena opción para ellos.

Jørn, está considerando, además, iniciar un proceso legal con el fin de reclamar compensación, pero lo que desearía, sin duda, es realmente conseguir una situación más justa para este tipo de delitos.

  • “Economicamente no hay nada que ganar con los ocupantes, pero lucharemos para que tal acto tenga consecuencias. Somos el resultado de un sistema difícil de aceptar”.