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Tu casa protegida en tu ausencia vacacional

Vulnerabilidades de los chalets
Según informes del Ministerio del Interior, se determina que los robos en chalets son más comunes y probables que en otros tipos de viviendas debido en gran parte a la facilidad para acceder ellos, pero hay otras características que hacen que los ladrones las vean como un atractivo objetivo:

Muchos Accesos
Además de puertas o zonas de garaje con accesos directos al hogar, normalmente, las casas de campo y chalets disponen también de infinidad de amplias ventanas, tanto en partes delanteras como traseras. Esta multitud de accesos hacen a este tipo de hogares mucho más vulnerables que otras edificaciones y, por tanto, es un requisito indispensable controlarlos, sobre todo las ventanas, por las que hay acceso sin necesidad de forzar la puerta.

Jardines con plantas y árboles.
Estas viviendas normalmente en sus alrededores disponen de zonas ajardinadas, que, por el contrario de lo que muchos piensan, no las preservan, sino que complican su protección, puesto que los ladrones pueden refugiarse en ellas con el fin de observar con cautela sin ser localizados y librar así posibles dispositivos perimetrales. Es por ello, que, en muchas ocasiones, estos no son de gran utilidad, puesto que, además pueden generar infinidad de falsas alarmas.

Zonas tranquilas y de poco paso
Al estar ubicados sobre todo en urbanizaciones o espacios abiertos en zonas tranquilas y poco transitadas, este tipo de viviendas proporcionan a los ladrones más facilidad para pasar inadvertidos y perpetrar robos sin ser vistos, así como para escapar con más agilidad de esa zona.

Desocupación
Además, son viviendas que, en muchas ocasiones, son segundas residencias o se comparten en distintos momentos del año con otras residencias del mismo propietario, por lo que a menudo se encuentran vacías durante grandes temporadas.

Dormitorios en planta superior.
Normalmente se trata de espacios con 2 plantas o más y, casi siempre, para evitar ruidos o el tránsito en ellas, las habitaciones se encuentran apartadas y en las plantas superiores, lo que motiva que en muchas ocasiones se produzcan robos a lo largo de la noche con los propios propietarios dentro y sin que ellos puedan ni siquiera percibirlos.

Perfil del propietario
Por último, este tipo de vivienda suelen pertenecer a propietarios con mayor nivel adquisitivo, por lo que son más deseadas también por los ladrones debido al contenido que albergan en comparación con otros tipos de viviendas. Pero tanto casas de campo como chalets, no solo son golosos para los ladrones en verano, cuando están desocupados por sus residentes durante sus vacaciones, también podrán ser objeto de su interés en otros momentos del año.

Cómo proteger tu chalet o casa de campo
Tal y como comprobamos, una serie de circunstancias hacen que, tanto casas de campo como chalets, puedan ser más susceptibles de sufrir la indeseable visita de ladrones, por lo que requerirán normalmente de mayor protección que otro tipo de viviendas.

Para ello, podemos optar por incorporar una serie de medidas al hogar que ayudarán a hacerlo más seguro:

  • Según los expertos, será prioritario contratar un sistema de alarma inteligente y seguro con control de accesos al interior, en el que prime la conexión a una central receptora de alarmas, que está en alerta las 24horas y que proporciona una rápida respuesta; así como asegurarnos de disponer de asistencia inmediata mediante servicio de acuda.
  • Podremos considerar incorporar sistemas eléctricos con temporizador, para poder encender luces o algún dispositivo durante algunos momentos. Serán muy útiles para simular que el hogar está habitado. También podemos proceder a reforzar los accesos con la instalación de puertas blindadas o ventanas antirrobo que signifiquen un fuerte freno para ladrones.
  • Los altavoces inteligentes están de moda, pero además de usarlos para nuestro confort, son algo que puede utilizarse para seguridad de nuestro hogar, controlándolos de forma remota y emitiendo ciertos audios disuasorios que simulen la presencia en la vivienda, como el sonido de una ducha o el ladrido de un perro, por ejemplo.
  • Nunca debemos utilizar trampas caseras para intentar hacer daño a quienes accedan a nuestra vivienda puesto que podríamos provocar que eso mismo se volviese en nuestra contra y tener que acabar indemnizando al ladrón, o peor aún dañando a quienes no deseamos por accidente.
  • Debemos evitar, siempre que podamos, crear en el exterior muros o espacios que puedan evitar una visión completa desde nuestro hogar, puesto que ofrecerán a ladrones un posible cobijo para el robo y un aliciente para elegir nuestro hogar en lugar de otros.
    Por último, será primordial evitar proporcionar información de nuestra ubicación en redes sociales, así como del tiempo que permaneceremos fuera de nuestro hogar, ya que hoy por hoy es cada vez más normal dar muchos detalles sobre nuestras vivencias diarias o vacacionales y estar en contacto con extraños a través de nuestros perfiles sociales, facilitando una información vital para un potencial ladrón.

Con todas estas medidas ayudaremos a proteger nuestro hogar durante esa ausencia, estival o en cualquier otro momento del año, pero una vez volvamos podremos sentirnos también más seguros y dormir más tranquilos en nuestro chalet gracias a algunas de ellas.